LA LECTURA
Leer en familia es uno de los factores que crea un hábito lector en los hijos, que sirve para mejorar de forma notable la capacidad lingüística y verbal de los niños y que está en el origen de un mejor rendimiento académico en todas las materias escolares.
El potencial formativo de la lectura va más allá del éxito en los estudios; la lectura constituye un vehículo para el aprendizaje, para el desarrollo de la inteligencia, proporciona cultura, desarrolla el sentido estético, actúa sobre la formación de la personalidad; y además de todo ello, es fuente de recreación y de gozo.
¿QUÉ HACER PARA FOMENTAR EL HÁBITO DE LA LECTURA?
-
No obligar a leer: como toda actividad, la lectura requiere constancia para convertirse en hábito. Nunca se debe obligar a leer, pero sí se puede (y debe) convertir en un hecho cotidiano. La clave radica en que la lectura entre a formar parte del tiempo de ocio, igual que ver la televisión o jugar.
-
Visitar librerías: las ferias o exposiciones pueden convertirse en un entretenimiento que acerque la literatura a los niños. La idea de verse rodeado de tantas posibilidades familiariza al niño con este tipo de comercio y le añade atractivo.
-
Costumbre diaria: leer todas las noches un cuento a los más pequeños se convertirá con el tiempo en un hábito de lectura diaria.
-
Resolver dudas: se les ayudará a buscar en el diccionario el vocabulario que no se entienda. Con ello se inculca la buena práctica de ampliar vocabulario.
-
Ser socio de una biblioteca: acompañar desde pequeño al niño a la biblioteca, allí se le ayudará a escoger títulos, se le inculcará la responsabilidad de devolver el libro a su debido tiempo y se le enseñará el funcionamiento de la biblioteca.
-
Aprovechar las inquietudes del niño: todo es susceptible de convertirse en excusa que acerque a la lectura: un tema de actualidad, efemérides de personas o hechos que les llamen la atención, una película que les haya gustado..
-
Compartir la lectura: según los niños maduran, se les puede ofrecer libros que los propios padres leen o hayan leído. Se puede pasar un rato divertido comentando pasajes de libros que tanto padres como hijos hayan leído o compartido.
PARA CADA EDAD UN TIPO DE LIBRO
-
En los dos primeros años: los libros serán un elemento más para descubrir, morder y tocar. Existen en el mercado ejemplares de tela, plástico, sonoros..
-
Entre los 2 y los 4 años: libros que enseñan de una manera distinta lo que en ese momento se está aprendiendo: arriba y abajo, dentro y fuera, frío y calor. También se recomiendan libros que explican grandes realidades como el sol, la luna, el mar..
-
Entre 4 y 7 años: es fundamental la imaginación, pero con historias dentro de la lógica que tendrán un final feliz. Además es una excelente etapa para que, a través de las historias narradas, los niños comiencen a familiarizarse con valores esenciales: solidaridad, amistad, respeto.. Libros como los de “Teo” o “Ibai” o los del autor galés Roal Dahl entrarían entre los recomendables.
-
Entre los 7 y 9 años: es la edad de los porqués. En esta etapa todo es blanco o negro: los buenos son muy buenos y los malos muy malos y todo desprende grandes dosis de imaginación. Autores y libros recomendables podrían ser: Gloria Fuertes (“Diccionario Estrafalario”), Bernardo Atxaga (“Shola”), Michael Ende (“La sopera y el cazo” “El secreto de Lena”), Eduardo Galeano (“La piedra arde”), Maite Carranza (“Prohibido llover los sábados”), Rene Goscinny (“El pequeño Nicolás”), Elena Fortín (“Las aventuras de Celia”)..
-
Entre los 9 y 12 años: es el momento para temas como las aventuras, la ciencia ficción, el misterio, el amor sin melodrama. Autores y libros recomendables podrían ser: Robert L. Stevenson (“La isla del tesoro”), Judith Kerr (“Cuando Hitler robó el conejo rosa”), Elvira Lindo (“Manolito Gafotas”), Joanne K. Rowling (“Harry Potter”), Julio Verne (“La vuelta al mundo en 80 días” “20.000 leguas de viaje submarino”), Tolkien (“El Hobbit” “El señor de los anillos”), Mark Twain (“Las aventuras de Tom Sawyer”), Richmall Crompton (“Guillermo el travieso”), L. M. Alcott (“Mujercitas”), Enid Blyton (“Los Cinco” “Los siete secretos” “Las mellizas”), R. L. Stine (“Pesadillas”), R. Arthur (“Los tres investigadores”)..
|