La anorexia y la bulimia son dos enfermedades que afectan a numerosos adolescentes y pre-adolescentes hoy en día. Trastornos
alimentarios que les llevan a distorsionar la visión de su propio cuerpo hasta verse con sobrepeso aunque estén en los límites de la delgadez.
La restricción del alimento (anorexia) o la ingesta incontrolada del mismo seguida de vómitos (bulimia) son las manifestaciones más claras de estas enfermedades de complejas causas. Poco pueden hacer los padres una vez que la enfermedad está en curso sino dar paso a los especialistas (psiquiatra y nutricionistas).
Ellos son los que, con nuestra ayuda, intentarán conseguir que nuestros hijos normalicen sus hábitos alimentarios, comiencen a recobrar su autoestima, reconozcan de nuevo su cuerpo y alejen de su pensamiento la idea de que la comida o el acto de comer es algo negativo.
CONSEJOS PARA PREVENIR ESTOS TRASTORNOS:
- Fomentar la autoestima.
- Intentar que nuestros hijos aprendan a reconocer y expresar sus sentimientos.
- Ayudarles a aceptar que nadie es perfecto y que todos cometemos errores.
- No ridiculizar ni hacer bromas sobre el peso o la figura de los gorditos.
- Si son atletas, bailarines, gimnastas.. vigilar sus entrenamientos y dietas.
- Prohibir que hagan dietas sin el consejo de un médico.
- Ayudarles a aceptar su cuerpo, a mimarlo y cuidarlo.
- Procurar hacer comidas en familia y aprovechar esos ratos para darles todo nuestro cariño.
- Rechazar todas esas modas en las que la delgadez es una clave para alcanzar el éxito.